Núm. 20 (2020): Políticas de la Memoria

Calderita Barcarola

El fetismo no es un humanismo.
Josep Vincent Marqués

Un huevo crudo no es un niño envuelto.
Petrona X. Y. de Gameta

Les habla una cocinera
que como toda mujer
hubo oficios de aprender:
hortelana y niñera,
madre, nodriza, partera
y como todas, aquí,
por las leyes maltratada,
pretendo sea respetada
nuestra forma de vivir.
Por ello os he de decir:

Un Papa nos extramura,
un rey de turno obedece
y ordena a sus feligreses
ficción de ley con premura:
disfrazar la dictadura.
El marqués José Vicente
sostiene razón prudente:
fetismo no es un humanismo.
Hombre que piensa lo mismo
que mujer, es un valiente.

Entonces, pues, aclaremos
esta fiera confusión,
este apriete, esta opresión
por si alguna vez dudamos:
puede que sí pues estamos
en tierra tan singular
que penaliza abortar
cuando la experiencia enseña
que la mujer es la dueña
de no desear maternar.

Sueña la Iglesia que sabe, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando
y a todo mundo prohíbe
discutir lo que prescribe:
qué delicia es permitida,
cuál guerra es una Cruzada,
qué gente es la inadecuada y
—vaticana y protegida—
cuándo comienza la vida.


¿De qué vida conversamos?
Flores, pájaros, verduras,
animales y pasturas
son vida y no nos culpamos
cuando esa vida acabamos.
No se tome esto a broma:
una pluma no es paloma,
la semilla no es zapallo
y crines no es caballo.
Hablemos, pues, de persona.
La idealización no evita
conocer algo profundo:

persona se es en el mundo
—aunque sea pequeñita—
si en otro cuerpo NO habita.


¿Es lo humano una ilusión,
una sombra, una ficción?
¿La raicilla es rabanito?
¿Es la yema ya un pollito?
¿Tiene un huevito razón?
¿Es la masa un pan horneado?
Un poroto, ¿es un guisado?
¿Es un choclo carbonada
o la aceituna empanada?
La escama, ¿es pescado?


Tanto ejemplo no es en vano,
el semen no es un enano,
el óvulo no es doncella,
el cigoto no es vida bella,
EL EMBRIÓN NO ES
SER HUMANO


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